Immobile vuelve tras su rocambolesco caso de coronavirus

El delantero de la Lazio, y ‘Bota de Oro’ de la temporada 19/20, finalmente estará a disposición de Simone Inzaghi este fin de semana. Ciro ha puesto fin a un periodo convulso en el que se había visto afectado tras el caos de los test de Covid19 que ha golpeado al club romano. Primero positivo, después negativo y finalmente confirmado positivo de nuevo tras cambiar de laboratorio para analizar las pruebas. Todo esto en apenas tres semanas. El número 17 ‘biancoceleste’ se ha perdido el Lazio-Juve y la convocatoria con Italia pero parece que por fin ha acabado la pesadilla tras pasar reconocimiento médico en la clínica Paideia. El atacante respondió a los periodistas que le preguntaron si podría jugar el próximo sábado: “Claro, para esto estoy aquí”.

Italia vuelve a estar entre los grandes

Le revolución creada por Roberto Mancini hace apenas tres años ha funcionado. La clasificación de Italia para la fase final de la Nations League ha sido la confirmación que ahora el combinado nacional tiene una idea clara de juego, hay ganas de rehacerse tras el desastre de 2018 y, sobre todo, domina a los rivales llevando el protagonismo de los partidos. Un cambio futbolístico increíble que se ha dado gracias a un seleccionador que poco a poco ha ido metiendo jóvenes como Barella, Locatelli, Bastoni o Berardi hasta convertirles en pílales.

La confianza que ahora hay en el grupo ha sido la clave de este crecimiento exponencial. Los veintitrés encuentros imbatidos seguidos era algo inimaginable al inicio del proceso de cambio. Y es que no es casualidad que Alberigo Evani, segundo entrenador de Italia que guiado al equipo esta semana por un Mancini que ha dado positivo a Covid19, haya elogiado el carácter de los chicos: “Son mejores como personas que cómo jugadores” explico tras el choque contra Bosnia. Y ahora, con este optimismo en torno a la ‘nazionale’ viene un 2021 con desafíos importantes: la Eurocopa en junio y en octubre la ‘Final Four’ de la Liga de Naciones que se desarrollará en Milán y Turín contra Bélgica, España y Francia. Han vuelto a los duelos importantes.

Ahora la ‘azzurra’ ya no vive con el miedo a cruzarse con un combinado ‘dominante’ y hacer el ridículo. Son conscientes que pueden ganar a cualquiera, algo que ha cambiado de forma notable también en estos meses. Y quizá el mejor ejemplo de esto es Lorenzo Insigne, el napolitano se ha vuelto el ejemplo de una escuadra que juega bien, trabaja más y de vez cuando tiene un golpe de genio para golpear al rival (véase la asistencia para el 0-1 a Bosnia). Su cambio de mentalidad ha sido extraordinario y ha pasado de estar en el ostracismo a ser uno de los líderes de la selección. Un capitán (cuando no están Bonucci y Chiellini) que sirve como símbolo del éxito de una revolución en uno los países más futboleros de Europa.